Da la sensación de que a Isco y a Alcácer se les encuentran pegas y defectos que no se ven en otros jugadores profesionales.
Tengo la sensación de que se me escapa sin piedad el último tren y de que no termina de gustar en el Valencia que se escriba de Isco. Es lo que hay, mientras ellos no digan esta boca es mía, la mía es esta. Sé que Braulio sí dijo públicamente hace poco que el canterano será futbolista del primer equipo, pero no termino de creérmelo. Ando preocupado no por la posibilidad de que la temporada próxima el malagueño no juegue en el Valencia, ando preocupado porque cuando se utilizan diferentes raseros de medir es porque conviene o porque se quiere contar algo que no se ajusta a la realidad. Lo digo como lo pienso y porque ando con el morro calentito últimamente por la situación; me toca las narices que los futbolistas de la cantera —o concretamente Isco y Paco Alcácer— para tener una oportunidad en el primer equipo tengan que ser perfectos. Y ojo, una oportunidad en el primer equipo no son cuatro ratos en dos partidos. Me toca las narices escuchar que Alcácer es poco participativo y que a Isco le falta intensidad, porque si me pongo a decir las muchas cosas que le faltan al Chori Domínguez, a Ricardo Costa o a Feghouli, me quedo solo. No lo voy a hacer porque no es tan ventajista mi reflexión de hoy, lo que quiero decir es que no podemos pretender que los chavales tengan lo que probablemente no tiene ningún jugador del primer equipo. ¿Que están verdes? Pues claro que están verdes, pero a mí lo que me preocupa es la sensación de que el Valencia no les va a dar la oportunidad de que sean ellos los que fracasen en su intento de jugar en el primer equipo. No hay más.Y no trato de meterle presión al entrenador, porque en esta historia para no dormir él está siendo coherente; es un técnico renovado a golpes de supervivencia que en tres años poco se ha atrevido con los chavales porque le exigen diariamente. ¿Qué va a hacer él? Pues sobrevivir. El problema es del club...
http://www.superdeporte.es/carlos-bosch/2011/06/23/son-perfectos/131754.html
Tengo la sensación de que se me escapa sin piedad el último tren y de que no termina de gustar en el Valencia que se escriba de Isco. Es lo que hay, mientras ellos no digan esta boca es mía, la mía es esta. Sé que Braulio sí dijo públicamente hace poco que el canterano será futbolista del primer equipo, pero no termino de creérmelo. Ando preocupado no por la posibilidad de que la temporada próxima el malagueño no juegue en el Valencia, ando preocupado porque cuando se utilizan diferentes raseros de medir es porque conviene o porque se quiere contar algo que no se ajusta a la realidad. Lo digo como lo pienso y porque ando con el morro calentito últimamente por la situación; me toca las narices que los futbolistas de la cantera —o concretamente Isco y Paco Alcácer— para tener una oportunidad en el primer equipo tengan que ser perfectos. Y ojo, una oportunidad en el primer equipo no son cuatro ratos en dos partidos. Me toca las narices escuchar que Alcácer es poco participativo y que a Isco le falta intensidad, porque si me pongo a decir las muchas cosas que le faltan al Chori Domínguez, a Ricardo Costa o a Feghouli, me quedo solo. No lo voy a hacer porque no es tan ventajista mi reflexión de hoy, lo que quiero decir es que no podemos pretender que los chavales tengan lo que probablemente no tiene ningún jugador del primer equipo. ¿Que están verdes? Pues claro que están verdes, pero a mí lo que me preocupa es la sensación de que el Valencia no les va a dar la oportunidad de que sean ellos los que fracasen en su intento de jugar en el primer equipo. No hay más.Y no trato de meterle presión al entrenador, porque en esta historia para no dormir él está siendo coherente; es un técnico renovado a golpes de supervivencia que en tres años poco se ha atrevido con los chavales porque le exigen diariamente. ¿Qué va a hacer él? Pues sobrevivir. El problema es del club...
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