Órdago de Vicente Soriano. El presidente del Valencia C.F se la juega. En diez días se convertirá en el salvador del club o enterrará el prestigio que le queda como gestor. Ayer arrancó al consejo de administración una autorización para vender las parcelas del viejo Mestalla y el sector terciario del futuro estadio. Tiene vía libre para cerrar la operación de la que depende el futuro de la entidad. Sin embargo, el grupo rector le ha impuesto unas exigentes condiciones que pondrán a prueba su control de la situación.
Soriano articuló su enésima promesa. Anunció a sus compañeros que está a un paso de finiquitar la venta por al menos 400 millones de euros y pidió permiso para actuar. Recibió la luz verde, aunque con matices. Como avanzó LAS PROVINCIAS Punto Radio (92.0 FM), el consejero Benjamín Muñoz le apoyó a cambio de que se comprometa a sellar la venta antes del 5 de junio. El consejero delegado y todavía hombre fuerte del club, Javier Gómez, accedió siempre que la transacción se efectúe con plenas garantías. El Valencia ha de cobrar en un máximo de tres años, parte de la transferencia debe efectuarse en metálico y el resto, en pagarés avalados por un banco de prestigio.
Pero el principal punto de fricción llegó cuando tomó la palabra el vicepresidente, Fernando Gómez. Cada vez más distante con el que fue su mentor, el máximo responsable de la parcela deportiva condicionó su voto a que Soriano aceptara una firma mancomunada. Dicho de otro modo, y partiendo de la premisa de que Javier Gómez es el máximo responsable del Valencia, Fernando considera lógico que para efectuar una operación de tal calibre sea necesaria también la autorización del consejero delegado junto con la del presidente. Ante la negativa de éste, el ex jugador votó en contra.
No fue el único. La notaria Ana Julia Rosselló hizo lo propio, aunque en su caso por entender que no podía avalar una maniobra así sin conocer la documentación. Y es que Soriano volvió a ampararse en la confidencialidad para ocultar el nombre del presunto comprador y las garantías que ofrece.
Llega así el momento clave en el mandato del empresario de Puçol. Después de que en marzo el consejo le retirara las principales atribuciones en favor de Javier Gómez, al que se nombró consejero delegado, Soriano, como avanzó en su momento LAS PROVINCIAS, recuperó la potestad para reanudar la negociación en la venta de las parcelas. Ahora se le autoriza a que cierre la operación, ante lo que se presume como un desenlace inmediato. El 4 de junio, horas antes de que expire el plazo, volverá a reunirse el consejo de administración y se espera que el presidente anuncie ahí la buena nueva.
Hubo más momentos de tensión en la sede del club. Y de nuevo con Soriano y Fernando como protagonistas. El presidente también puso sus condiciones, y una de ellas es que no haya ninguna salida de jugadores antes del 8 de junio, salvo que el caso pase por el consejo. Trata así Soriano de evitar que la presumible venta de las parcelas y del hotel no sirva para frenar el éxodo de estrellas.
Ante dicho planteamiento, aceptado por los directivos, Fernando aprovechó para hacer su petición e informó de que está en condiciones de cerrar los fichajes de Negredo, Granero, Sergio Sánchez y Mathieu. Son todas ellas negociaciones abiertas, pero a punto de caramelo. El presidente dio un no por respuesta. Todo debe esperar a la venta de las parcelas, que condicionará la planificación deportiva.
El roce entre presidente y vicepresidente, que no es el primero, puso de manifiesto el desencuen-
tro entre ambos. La guerra ya es total, hasta el punto de que, según pudo saber LAS PROVINCIAS, Soriano ya piensa en posibles sustitutos en caso de que venda las parcelas y recupere todo el poder. El gran favorito es un viejo conocido, Jesús García Pitarch, secretario técnico del Valencia de Benítez y actual responsable deportivo del Atlético.
García Pitarch tiene una oferta de renovación a la baja en el club madrileño. LAS PROVINCIAS habló ayer con él y, aunque no desmintió el interés del Valencia, prefirió no hacer declaraciones hasta que concluya la temporada. «Tened en cuenta que nos estamos jugando la Champions y no es momento de hablar», señaló el técnico de La Pobla de Vallbona. Para Fernando Gómez, su posible relevo no sería una sorpresa, ya que tiene conocimiento de las conversaciones con García Pitarch desde hace aproximadamente mes y medio.
Negredo y el Villarreal
Además, para el vicepresidente la negativa a cerrar alguna de las operaciones abiertas supone un varapalo. Sobre todo la de Negredo, con cuyo representante el trabajo está muy avanzado, pese a que todo depende del Real Madrid. El Valencia sabe que el delantero tiene suculentas ofertas de Inglaterra, Italia y España. Aunque su sueño es volver a jugar con Emery y en la ciudad donde vive su familia política, la decisión no debe demorarse, sobre todo porque entre sus pretendientes está el Villarreal, que podría intentar incluirlo en la 'operación Pellegrini'.
Las diferencias de Fernando Gómez con Vicente Soriano quedaron también reflejadas cuando el vicepresidente del Valencia y responsable de la parcela deportiva abandonó las instalaciones del club. El ex futbolista fue el primero en salir de la reunión del consejo de administración una vez finalizada. No aguardó ni un minuto, se marcho raudo, sin realizar manifestaciones y evidenciando malestar en su rostro.
El ambiente sigue sin ser el deseable a todos los niveles. Entre los aficionados, en la calle, también se palpa de manera clara y ayer al mediodía, conscientes de la reunión de los dirigentes, un par de seguidores valencianistas se dejó caer por los alrededores de la sede social para colocar una pancarta justo enfrente, en la valla de un edificio de la Conselleria de Turismo.
«Soler-Soriano, ni trampa ni mentiras. Devolvednos nuestro Valencia CF. Se acabó el jugar con la afición. No hay más avisos. Sentimiento Valencianista», rezaba la inscripción, con una última frase amenazadora. Al cabo de una hora, la pancarta fue retirada sin que interviniera personal del club.
Cuando Vicente Soriano abandonó las oficinas, pasadas las 14.30 horas, tuvo que escuchar a un par de aficionados que le gritaron «¡dimisión, dimisión!» mientras se dirigía a su coche.
Soriano articuló su enésima promesa. Anunció a sus compañeros que está a un paso de finiquitar la venta por al menos 400 millones de euros y pidió permiso para actuar. Recibió la luz verde, aunque con matices. Como avanzó LAS PROVINCIAS Punto Radio (92.0 FM), el consejero Benjamín Muñoz le apoyó a cambio de que se comprometa a sellar la venta antes del 5 de junio. El consejero delegado y todavía hombre fuerte del club, Javier Gómez, accedió siempre que la transacción se efectúe con plenas garantías. El Valencia ha de cobrar en un máximo de tres años, parte de la transferencia debe efectuarse en metálico y el resto, en pagarés avalados por un banco de prestigio.
Pero el principal punto de fricción llegó cuando tomó la palabra el vicepresidente, Fernando Gómez. Cada vez más distante con el que fue su mentor, el máximo responsable de la parcela deportiva condicionó su voto a que Soriano aceptara una firma mancomunada. Dicho de otro modo, y partiendo de la premisa de que Javier Gómez es el máximo responsable del Valencia, Fernando considera lógico que para efectuar una operación de tal calibre sea necesaria también la autorización del consejero delegado junto con la del presidente. Ante la negativa de éste, el ex jugador votó en contra.
No fue el único. La notaria Ana Julia Rosselló hizo lo propio, aunque en su caso por entender que no podía avalar una maniobra así sin conocer la documentación. Y es que Soriano volvió a ampararse en la confidencialidad para ocultar el nombre del presunto comprador y las garantías que ofrece.
Llega así el momento clave en el mandato del empresario de Puçol. Después de que en marzo el consejo le retirara las principales atribuciones en favor de Javier Gómez, al que se nombró consejero delegado, Soriano, como avanzó en su momento LAS PROVINCIAS, recuperó la potestad para reanudar la negociación en la venta de las parcelas. Ahora se le autoriza a que cierre la operación, ante lo que se presume como un desenlace inmediato. El 4 de junio, horas antes de que expire el plazo, volverá a reunirse el consejo de administración y se espera que el presidente anuncie ahí la buena nueva.
Hubo más momentos de tensión en la sede del club. Y de nuevo con Soriano y Fernando como protagonistas. El presidente también puso sus condiciones, y una de ellas es que no haya ninguna salida de jugadores antes del 8 de junio, salvo que el caso pase por el consejo. Trata así Soriano de evitar que la presumible venta de las parcelas y del hotel no sirva para frenar el éxodo de estrellas.
Ante dicho planteamiento, aceptado por los directivos, Fernando aprovechó para hacer su petición e informó de que está en condiciones de cerrar los fichajes de Negredo, Granero, Sergio Sánchez y Mathieu. Son todas ellas negociaciones abiertas, pero a punto de caramelo. El presidente dio un no por respuesta. Todo debe esperar a la venta de las parcelas, que condicionará la planificación deportiva.
El roce entre presidente y vicepresidente, que no es el primero, puso de manifiesto el desencuen-
tro entre ambos. La guerra ya es total, hasta el punto de que, según pudo saber LAS PROVINCIAS, Soriano ya piensa en posibles sustitutos en caso de que venda las parcelas y recupere todo el poder. El gran favorito es un viejo conocido, Jesús García Pitarch, secretario técnico del Valencia de Benítez y actual responsable deportivo del Atlético.
García Pitarch tiene una oferta de renovación a la baja en el club madrileño. LAS PROVINCIAS habló ayer con él y, aunque no desmintió el interés del Valencia, prefirió no hacer declaraciones hasta que concluya la temporada. «Tened en cuenta que nos estamos jugando la Champions y no es momento de hablar», señaló el técnico de La Pobla de Vallbona. Para Fernando Gómez, su posible relevo no sería una sorpresa, ya que tiene conocimiento de las conversaciones con García Pitarch desde hace aproximadamente mes y medio.
Negredo y el Villarreal
Además, para el vicepresidente la negativa a cerrar alguna de las operaciones abiertas supone un varapalo. Sobre todo la de Negredo, con cuyo representante el trabajo está muy avanzado, pese a que todo depende del Real Madrid. El Valencia sabe que el delantero tiene suculentas ofertas de Inglaterra, Italia y España. Aunque su sueño es volver a jugar con Emery y en la ciudad donde vive su familia política, la decisión no debe demorarse, sobre todo porque entre sus pretendientes está el Villarreal, que podría intentar incluirlo en la 'operación Pellegrini'.
Las diferencias de Fernando Gómez con Vicente Soriano quedaron también reflejadas cuando el vicepresidente del Valencia y responsable de la parcela deportiva abandonó las instalaciones del club. El ex futbolista fue el primero en salir de la reunión del consejo de administración una vez finalizada. No aguardó ni un minuto, se marcho raudo, sin realizar manifestaciones y evidenciando malestar en su rostro.
El ambiente sigue sin ser el deseable a todos los niveles. Entre los aficionados, en la calle, también se palpa de manera clara y ayer al mediodía, conscientes de la reunión de los dirigentes, un par de seguidores valencianistas se dejó caer por los alrededores de la sede social para colocar una pancarta justo enfrente, en la valla de un edificio de la Conselleria de Turismo.
«Soler-Soriano, ni trampa ni mentiras. Devolvednos nuestro Valencia CF. Se acabó el jugar con la afición. No hay más avisos. Sentimiento Valencianista», rezaba la inscripción, con una última frase amenazadora. Al cabo de una hora, la pancarta fue retirada sin que interviniera personal del club.
Cuando Vicente Soriano abandonó las oficinas, pasadas las 14.30 horas, tuvo que escuchar a un par de aficionados que le gritaron «¡dimisión, dimisión!» mientras se dirigía a su coche.



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