Paco Polit A la conclusión del partido ante el Barça, el equipo embarcaba en el Aeropuerto del Prat rumbo a Valencia. Al margen de todo, una figura solitaria. Rictus pálido, mirada perdida, sumido en sus pensamientos, Unai Emery pasaba en soledad el trago de un durísimo 5-1 que había sacado a relucir las vergüenzas del equipo. De su equipo. Ni un gesto de cariño, ni palabras de apoyo del presidente. Nada.La estampa se repetiría minutos después, ya en el interior del avión. Emery estaba en silencio, absorto en sus pensamientos. Alguna mirada de los allí presentes se escapaba en su dirección, y el mismo comentario se repetía: "Está MUY afectado".
Unos cuantos asientos más atrás, un par de jugadores aliviaban sus penas en una animada y sonora partida de cartas.
Arranca la semana y los dedos señalan al técnico. Se habla incluso de que el cambio de ciclo el próximo verano es una necesidad imperiosa. Y, si bien es cierto que Manuel Llorente tiene cada vez más decidido no apostar por la continuidad de Emery en el banquillo, la responsabilidad no se queda sólo en su figura. Sería absurdo pensar que así es. Si se abre la ventana para que entre aire fresco, debe haber cambios también en la configuración de la plantilla.
Dejemos a un lado los batacazos coperos en El Madrigal y Coruña. Los dramas en Alemania dos temporadas consecutivas. Si nos centramos en la Liga, y junto con el 3-6 de la temporada pasada, el 5-1 de ayer supone el mayor bochorno del Valencia en años recientes. Por sensaciones, por imagen, por rendimiento y por actitud.
Porque, directamente, el equipo no compitió. Es más, la sensación es que el equipo bajó los brazos al primer revés serio (el empate de Messi) y, de ahí en adelante, se dedicó a mirar el espectáculo desde la mejor localidad posible.
Solía decir el padre de un buen amigo mío que, en estas cuestiones, "los números no se discuten, se comprueban". Y eso vamos a hacer. A continuación, la relación del rendimiento del equipo en los últimos cuatro años en sus desplazamientos a domicilio en Liga en campos "grandes" (Bernabéu, Camp Nou, Madrigal, Pizjuán, Calderón). Fuera de casa, donde toca demostrar la personalidad. Son los siguientes:
TEMPORADA 2008-2009
Sevilla 0-0 Valencia
Barça 4-0 Valencia
Real Madrid 1-0 Valencia
Atlético 1-0 Valencia
Villareal 3-1 Valencia
TEMPORADA 2009-2010
Sevilla 2-1 Valencia
Atletico 4-1 Valencia
Barça 3-0 Valencia
Real Madrid 2-0 Valencia
Villareal 2-0 Valencia
TEMPORADA 2010-2011
Barça 2-1 Valencia
Sevilla 2-0 Valencia
Villareal 1-1 Valencia
R.Madrid 2-0 Valencia
At.Madrid 1-2 Valencia
TEMPORADA 2011-2012 (HASTA EL MOMENTO)
Sevilla 1-0 Valencia
Villareal 2-2 Valencia
Atletico 0-0 Valencia
Barça 5-1 Valencia
7 puntos obtenidos de 57 disputados. 10 goles a favor, 39 en contra. Números de pesadilla.
Esto es cosa de entrenador... y de jugadores. Como ha dicho mi compañero Juan Carlos Villena hoy, y parafraseando al presidente del club: puede que, para enderezar el rumbo, un cambio en el banquillo sea necesario, pero puede no ser suficiente.
http://444gramos.com/valencia/los-numeros-de-un-ciclo



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