La grave lesión de Banega abre la puerta de la titularidad al mediocentro, que costó 6 millones y apenas ha gozado de continuidad.
A Dani Parejo le ha llegado la hora de coger el timón del juego valencianista, misión para la que fue fichado este verano, con el generoso desembolso de seis millones de euros. La grave lesión de Éver Banega despeja el camino para el mediapunta de Coslada, de 21 años, cuyo rendimiento no ha respondido de momento a las expectativas creadas. Su lenta adaptación le relegó como tercera opción de Unai Emery en las preferencias para el mediocentro creativo, por detrás de Banega —que pasó de transferible a renovado y decidida apuesta como director de orquesta del equipo— y de Tino Costa, que firma su mejor momento desde que fichara por el club de Mestalla.
El papel de Parejo hasta el momento ha sido tan secundario que incluso tomó fuerza su posible salida en el mercado de invierno, sonando con insistencia el Mallorca como destino. Si bien el rendimiento del jugador madrileño no ha sido óptimo, desde el entorno del futbolista se justifica que no ha contado con la continuidad adecuada para poder mostrar su verdadera valía.
Con los números en la mano, Parejo no ha disfrutado de los minutos suficientes como para valorar su calidad real. En total, el excentrocampista del Getafe ha disputado 15 partidos oficiales. Una cifra, sin embargo, engañosa si se ve su participación real en dichos encuentros. Parejo ha sido titular en siete partidos, nunca seguidos, contra el Genk, en Liga de Campeones, y en el campeonato regular ante Mallorca (1-1), Zaragoza en la Romareda (0-1), y contra el Real Madrid y Real Sociedad en Mestalla (con derrotas por 2-3 y 0-1, respectivamente). Los dos partidos restantes fueron en Copa, contra el Cádiz (rival de Segunda B) y ante el Levante UD, con la eliminatoria encarrilada en el encuentro de ida. Esas han sido las dos únicas ocasiones en lo que se lleva de campaña en las que Parejo completó los 90 minutos de juego. En las cinco restantes, siempre fue uno de los jugadores sustituidos por Unai Emery. Una vez, incluso, fue retirado en la media parte, contra el Zaragoza. Por lo demás, no ha llegado a disputar dos partidos como titular seguidos.
Por lo demás, muchas de sus ocho participaciones entrando al campo como suplente fueron casi testimoniales. Contra el Málaga, y Sevilla y Barcelona —estos últimos en Copa del Rey—, los minutos de Parejo fueron residuales, 7, 2 y 5, respectivamente. Únicamente contra el Genk en Mestalla y el Cádiz, en la vuelta de Copa, sus minutos desde el banquillo (una segunda parte entera y 38), fueron de calidad.
¿Mediocentro o mediapunta?
Uno de los factores más debatidos acerca del acierto del fichaje de Parejo es su demarcación natural. Originariamente, desde que despuntara en el Real Madrid y se convirtiera en el ojito derecho del presidente de honor merengue Alfredo Di Stefano, su posición es la de mediapunta, siempre cerca del área. El Valencia lo fichó con la intención de reciclarlo como mediocentro. La idea era aprovechar su calidad técnica para adaptarlo a la dirección de juego, con una metamorfosis parecida a la que tuvieron en su día los mediapuntas Andrea Pirlo en el Milan o Yaya Toure en el FC Barcelona, que retrasaron quince metros su demarcación en el campo. Ante las dificultades que Emery encontró para hacerlo funcionar en el doble pivote, el técnico llegó a adelantarle su posición a la de mediapunta, como sustituto de Jonas, con escaso resultado.
En los últimos encuentros, además, el Valencia ha recuperado la opción de jugar con dos delanteros natos, aprovechando el juego directo de Tino Costa. Otra alternativa posible es jugar con el 4-3-3, que permitiría jugar a Parejo y Tino Costa juntos, con el apoyo defensivo de Albelda y Topal.
http://www.levante-emv.com/deportes/2012/02/22/hora-parejo/883364.html




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