El Valencia no pero sí, el Levante sí pero no y el Villarreal sí a todo. La guerra de las televisiones lleva camino de dividir todavía más al fútbol español pese al interés global de una reforma pacífica. De momento, lo único claro es que el presidente del Sevilla, José María del Nido, ha conseguido poner a todos en guardia. El cónclave que ha montado en Sevilla para mañana se hace con la intención de acabar con el desigual reparto del pastel televisivo, aunque lo que se palpa con el paso de las horas es que la falta de unidad empieza a desinflar esta iniciativa revolucionaria, tan bipolar como la propia Liga.
Lo que ocurre en la Comunitat Valenciana, de hecho, es un claro ejemplo de la situación general. El Villarreal, que cobra 25 millones de euros, apoya totalmente este motín porque quiere más. El Valencia, por su parte, opta por la prudencia y aunque Manuel Llorente va a asistir lo hará sabiendo que está en una posición de fuerza por esos 42 millones de euros que percibe actualmente, más otros seis que entran por publicidad. El Valencia tiene muy claro que, aunque el reparto es «injusto», nunca aceptará una alternativa que pueda restarle su porción actual. Lógico.
Y, por último, está el caso del Levante con 12 millones de euros de ingresos por este concepto (60% de su presupuesto). Quico Catalán, su presidente, no asistirá al cónclave, bajo el argumento de que no han sido invitados ni Madrid ni Barça ni los equipos de Segunda.
Catalán no quiere que se asocie su postura a su condición de vicepresidente de la Liga de Fútbol Profesional y expone su razonamiento: «Claro que estamos a favor de un reparto más equitativo, pero somos coherentes con lo que firmamos. No ir a Sevilla no significa que estemos en desacuerdo. Nuestro club apuesta por una venta centralizada de derechos de televisión y eso implica que todos los equipos, incluyendo los de Segunda, estén incluidos. No se les puede ignorar como se les ignora».
De momento, Del Nido se muestra fuerte en su discurso, a pesar de que la reunión de Sevilla va perdiendo adeptos. «Esto es una revolución de las bases. Lo podíamos comparar con la Revolución Francesa, que tuvo al principio muchos voceros como Voltaire o Rousseau y al final mira cómo terminó el rey que mandaba en Francia», opinaba ayer, para denunciar sin pillarse los dedos -al no citar a Real Madrid y Barcelona- que «algunos intentan boicotear».
Además de Levante, equipos como Mallorca, Rayo, Sporting, Granada, Getafe y Real Sociedad parece que se bajan del tren revolucionario mientras que el Atlético mete una marcha más y apunta a la Liga de Fútbol Profesional. «Esto no implica necesariamente el cambio de la figura del presidente, es un cambio mucho más profundo que debe suponer una modificación de los estatutos», afirma Gil Marín, consejero delegado rojiblanco.
Pretende Del Nido que en ese tren que ha puesto en marcha Valencia y Atlético hagan de locomotoras. «Quien tiene que abanderar este movimiento es el club más grande de todos los que estamos implicados, que por masa social y presupuesto es el Atlético. Y le tiene que seguir el Valencia».
Pero a Del Nido, y a otros clubes más fuertes de Primera, se les acusa de «demagogos», ya que antes de firmar el actual panorama televisivo no quisieron respaldar la iniciativa global para evitar descalabros como por ejemplo los que tendrían los equipos descendidos.
Lo único claro de todo esto son las cifras, y éstas no engañan. Los 140 millones que perciben Real Madrid y Barcelona respectivamente y los 12 que cobran los del furgón de cola fortalecen la sensación de una Liga bipolar, algo que no ocurre en competiciones como la inglesa, alemana o francesa. Una de las propuestas que se puede plantear en Sevilla es la de dividir los ingresos en dos bloques: el 50% se distribuye a partes iguales y el otro 50% en variables.
En la Premier, Manchester y Chelsea se reparten un 12% de los ingresos. La diferencia entre el club que menos dinero recibe y el que más está en 25 millones: 65 el primero y 40 el último. El 'farolillo rojo' de la Premier gana la misma cantidad que el Valencia. Además, los diez españoles que menos obtienen de la televisión reciben el 21% del total, por el 43% de los diez últimos ingleses.
En Francia y Alemania el reparto es similar. Los dos clubes que reciben más dinero se embolsan entre el 14% y el 18% y los diez últimos reciben del 33% al 46%. En España la diferencia es de 126 millones frente a los 13 de Inglaterra, 26 de Francia y a 8,6 de Alemania.



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