Pedro Campos
Odio el odio. No es un sentimiento que frecuente en mi vida. Me quita energía y me hace sentir mala persona. Pero el fútbol está por encima de estas cosas mundanas y el raciocinio se convierte en un mal innecesario. El árbitro nunca puede ser un tío a admirar y disfrutamos viendo sufrir a los rivales. Somos los más chovinistas del mundo. Y aquí sí aborrezco una cosa: no quiero ser el mejor de la medianía. No admito que el Valencia sea el primero de la otra Liga. Lo odio con todas mis fuerzas.
Con Rafa Benítez ya se consiguió. Pero el paso de los años ha agrandado las diferencias entre Real Madrid y Barcelona y los demás. Especialmente en lo económico. Las televisiones y los anunciantes sólo quieren llenar las carteras de los transatlánticos; al resto los tienen a pan y agua. Eso hace que tomen casi por la fuerza la mayoría de cracks. Pero un sabio llamado Vujadin Boskov acuñó una frase para la historia: fútbol es fútbol. La traducción es que a un campo saltan once contra once y gana el que más goles marca. Topicazos al margen, tiene más razón que un santo.
Y el Valencia cuenta con una plantilla muy arregladita, aunque aún sin finiquitar a la espera del central. Si Braulio logra traer a un clon de Ayala, las opciones de convertir un velero en un megayate se multiplican. Es cierto que hay que esperar una mala versión de los grandes, pero al menos hay que discutirles esta acepción.
Así que hay que desterrar ese título de ganador de la otra Liga. Hay que ir a por la válida, la que alzó Albelda no hace mucho. Piatti, Canales, Rami y Parejo es gente que viene a sumar. Juventud con recorrido en la máxima competición. Una afición tan fiel merece al menos no desencantarse a las primeras de cambio. Y si no hay opciones al título en la competición de la regularidad, al menos optar a la Copa del Rey y tener protagonismo en la Champions. Por un fútbol sin odio.
http://valenciacf.lasprovincias.es/noticias/2011-08-13/opinion-pedro-campos-valencia-201108130049.html
Odio el odio. No es un sentimiento que frecuente en mi vida. Me quita energía y me hace sentir mala persona. Pero el fútbol está por encima de estas cosas mundanas y el raciocinio se convierte en un mal innecesario. El árbitro nunca puede ser un tío a admirar y disfrutamos viendo sufrir a los rivales. Somos los más chovinistas del mundo. Y aquí sí aborrezco una cosa: no quiero ser el mejor de la medianía. No admito que el Valencia sea el primero de la otra Liga. Lo odio con todas mis fuerzas.
Con Rafa Benítez ya se consiguió. Pero el paso de los años ha agrandado las diferencias entre Real Madrid y Barcelona y los demás. Especialmente en lo económico. Las televisiones y los anunciantes sólo quieren llenar las carteras de los transatlánticos; al resto los tienen a pan y agua. Eso hace que tomen casi por la fuerza la mayoría de cracks. Pero un sabio llamado Vujadin Boskov acuñó una frase para la historia: fútbol es fútbol. La traducción es que a un campo saltan once contra once y gana el que más goles marca. Topicazos al margen, tiene más razón que un santo.
Y el Valencia cuenta con una plantilla muy arregladita, aunque aún sin finiquitar a la espera del central. Si Braulio logra traer a un clon de Ayala, las opciones de convertir un velero en un megayate se multiplican. Es cierto que hay que esperar una mala versión de los grandes, pero al menos hay que discutirles esta acepción.
Así que hay que desterrar ese título de ganador de la otra Liga. Hay que ir a por la válida, la que alzó Albelda no hace mucho. Piatti, Canales, Rami y Parejo es gente que viene a sumar. Juventud con recorrido en la máxima competición. Una afición tan fiel merece al menos no desencantarse a las primeras de cambio. Y si no hay opciones al título en la competición de la regularidad, al menos optar a la Copa del Rey y tener protagonismo en la Champions. Por un fútbol sin odio.
http://valenciacf.lasprovincias.es/noticias/2011-08-13/opinion-pedro-campos-valencia-201108130049.html



No hay comentarios:
Publicar un comentario