Twittear HASTA LA MUERTE VCF: VICENTE RODRIGUEZ "ME VOY CON LA CONCIENCIA MUY TRANQUILA"

Plan de trabajo del Valencia CF

Plan de trabajo del Valencia CF
Domingo 5 de octubre: DESCANSO --- Lunes 6 de octubre: Entrenamiento a las 9:30 h en Paterna. Primeros 15 mins abiertos los mmcc --- Martes 7 de octubre: Entrenamiento a las 18:30 h en Paterna. Primeros 15 mins abiertos los mmcc --- Miércoles 8 de octubre: Entrenamiento a las 9:30 h en Paterna. Primeros 15 mins abiertos los mmcc. Entrenamiento a las 18:30 h en Paterna. Primeros 15 mins abiertos a los mmcc --- Jueves 9 de octubre: Entrenamiento a las 9:30 h en Paterna. ABIERTO --- Viernes 10 octubre: Entrenamiento a las 9:30 h en Paterna. Primeros 15 mins abiertos los mmcc --- Sábado 11 de octubre: DESCANSO --- Domingo 12 de octubre: DESCANSO

TOTALMENTE EN PRIMICIA, GANA DINERO

TRADUCE EL BLOG A TU IDIOMA

lunes, 6 de junio de 2011

VICENTE RODRIGUEZ "ME VOY CON LA CONCIENCIA MUY TRANQUILA"

El 'Xiquet' se va de casa. Atrás quedan 11 años frenéticos, en los que llegó a sentir una "felicidad casi insuperable".

De la pasión que sentía por Lubo Penev. De los partidos más memorables que vio en su infancia desde las gradas de Mestalla. Y hasta de sus propias experiencias como futbolista. Once años después, Vicente Rodríguez vuelve a hablar del Valencia con la libertad, la memoria y los sentimientos de un aficionado más. Ha abierto de par en par su particular baúl de los recuerdos para SUPER. Porque se acabó; no hay vuelta atrás que valga. Aunque su contrato no expire oficialmente hasta el próximo 30 de junio, el ´Xiquet´ se puede considerar, a todos los efectos, historia viva del club. Parte del pasado más glorioso del club de su tierra y de su «corazón», con el que se hizo un sitio entre los mejores jugadores del mundo. Con el que llegó a sentirse «plenamente realizado», a alcanzar una felicidad «prácticamente insuperable».

Ahora, en tiempo presente, le ha llegado el momento de buscarse los últimos años de fútbol en otra parte: preferentemente, en Inglaterra. Y sino, en Alemania. O en otro sitio. Lo importante es que sea una Liga «de primer nivel», donde demostrar que su vida futbolística no concluye a los 30 años. «Empieza otra etapa, ni mejor ni peor, distinta», apunta el interior izquierdo, con la ilusión y la tranquilidad de quien tiene «la conciencia muy tranquila». «Siempre lo di por todo el club», resume, con un brillo especial en los ojos.

Vicente da «gracias por todo a la afición». Por los aplausos en los malos momentos y por las ovaciones en los buenos. Que fueron muchos, por otra parte, sobre todo en su primer lustro como blanquinegro. Hasta aquella fatídica noche de septiembre de 2004, en Bremen, que parte traumáticamente en dos su periplo en club. «Mi primer partido en Mestalla fue contra el Mallorca, en la segunda jornada de Liga BBVA, no sé exactamente la fecha; ganamos 4-0, fui titular y además tuve la suerte de marcar un gol», recuerda el de Benicalap, quien califica aquel como «uno de los días más especiales que he pasado en el Valencia». Seguramente, porque marcó el inicio de una racha —tres tantos consecutivos— que le sirvió para dejar atrás cualquier complejo. «El principio era complicado, porque llegaba del Levante, en Segunda, y no sabía si me iba a quedar. Pero Cúper confió en mí, pese a que tenía delante a Kily González, y repartió minutos entre los dos».

«Tímido» como era y sigue siendo, con 19 años recién cumplidos, el 'Xiquet' afrontó sus primeros días en el vestuario «cohibido». «Pero luego todo fue muy bien. Tuve la suerte de entrar a formar parte de una plantilla con gente muy experta, que me trató muy bien», asegura el internacional, quien demostraría que era acertada «la apuesta por un valenciano que estaba haciendo las cosas bien y podía aportar» —que es como analiza su fichaje por 800 millones de pesetas con el paso del tiempo—en su primer partido como blanquinegro. Cierto es que el rival era un modestísimo equipo austriaco, el Seekirchen, y que se trataba de un simple amistoso de pretemporada, pero igualmente lo es que Vicente necesitó poco más de un minuto para ver puerta aquel día. Fue el 20 de julio de 2000, aunque ni él recuerde la fecha ni el rival que había enfrente.

Desde entonces y hasta el derbi ante el Levante del pasado 15 de mayo, en la que fue su despedida, el interior izquierdo acumuló más de 23.000 minutos, casi 400 horas, con la camiseta valencianista. «Estoy contento y orgulloso de haber jugado tantos años aquí, porque al principio no pensaba que pudiera hacerlo. Con el tiempo me fui afianzando y llegué a pensar que mi carrera acabaría en Mestalla, pero, aunque no haya sido así, me siento afortunado», explica Vicente, cuya ilusión cuando empezaba a jugar al fútbol, en campos de tierra, era defender los intereses del primer equipo blanquinegro «al menos un día».

Cuando el 'Xiquet' era de verdad 'xiquet' «ni por asomo» soñaba con ganar títulos con el Valencia. Pero lo hizo. Y no uno ni dos, sino cinco. Entre ellos, un par de Ligas a las que tiene especial apego, por «quitárselas» a los rivales más acérrimos. «Nunca pensé hacerme de otro equipo, y menos del Madrid o del Barça. Yo soy valencianista desde muy pequeño, y cada derrota me dolía, me duele mucho», explica el de Benicalap, quien lleva tatuada esa pasión. Literalmente. «Así tendré siempre al equipo en la piel», confiesa, en alusión a ese pequeño murciélago y el 14 en números romanos —su dorsal durante gran parte de su trayectoria en el club de Mestalla— que luce en la espalda, casi a la altura del cuello, «desde hace unos cuatro o cinco años».

Madrid o Arsenal, entre otros, estaban dispuestos a pagar una millonada por sus servicios en sus mejores años. Fue el propio Vicente quien decidió quedarse e impidió que así fuera. Y ni los problemas posteriores, las lesiones, las críticas o la suplencia le han hecho pensar después que equivocó el camino. «Quizá hubiera sido lo mejor para mí o para el club cambiar de aires en un momento determinado, pero no me arrepiento. Esta es mi casa. Es muy difícil que sea más feliz en otro sitio que aquí, en el Valencia, en mi club, en mi tierra, con mi familia».
¿Qué le ha quedado por hacer como blanquinegro? Solo una cosa. «Ganar una Liga de Campeones», dispara rápidamente, certero, como en el año del doblete, cuando consiguió 18 goles en competición oficial. Cuando sus diabluras por la izquierda eran alabadas y envidiadas, a partes iguales, por media Europa. «Estuvimos muy cerca y no lo conseguimos. Fue una pena», reconoce el interior, en relación a aquella final de Milan que se escapó en la tanda de penaltis.

Vicente apuesta porque «en pocos años» vuelvan las alegrías y las celebraciones a Mestalla. Aunque es consciente que éstas «en un club como el Valencia, van por etapas». Bien lo sabe quien se crió como seguidor con un equipo «al que le costaba ganar». Era el de los «Penev, Mijatovic, Mijatovic, Mazinho, Robert y una gran defensa, con Camarasa a la cabeza», que, pese al sufrimiento, le hizo «disfrutar mucho». «Jugaba un fútbol muy alegre», dice.

«Recuerdo dos partidos de aquella época. Uno, que vi por la tele, que el Valencia iba perdiendo 0-1 con el Madrid y remontó con dos goles casi iguales al final; centros desde la izquierda y remate al segundo palo, de Robert y Fernando, no recuerdo en qué orden. Y otro, uno que perdimos, bueno, que perdió el Valencia que sí estaba en el campo, en mi asiento de la antigua general de pie norte, que íbamos 1-1 todo el partido, y en una contra, Stoichkov, creo que en fuera de juego, la cogió por la izquierda, la cruzó y 1-2 para el Barça. Había gente que se iba llorando del campo, porque el equipo había hecho un partidazo…»

Orgulloso de sus orígenes, de haber puesto a Benicalap en el mapa futbolístico, tiene claro que «en cuanto tenga dos días libres» regresara del exilio, dejara los entrenamientos con cual sea su equipo estos próximos años, para volver al barrio. A su Falla. Con sus amigos y con su padre, de quien heredó su pasión por el Valencia. Y a Mestalla, donde se reserva un asiento en tribuna, para ver «disfrutar del fútbol» y ver de 'nuevo' a su Valencia. Al equipo de su vida.
http://www.superdeporte.es/valencia/2011/06/06/conciencia-tranquila/130295.html

No hay comentarios: