Hace cinco años, Adil Rami se levantaba a las cuatro de la mañana para empezar su jornada laboral como encargado de la limpieza y el mantenimiento de la jardinería del ayuntamiento de Frejus, una pequeña localidad de la Costa Azul. Ahora, Adil Rami disfruta de las comodidades que le aporta ser futbolista. Y de las ganancias. El central francés, que ayer se convirtió oficialmente en el primer refuerzo para la próxima temporada, tendrá en el Valencia una ficha superior al millón de euros, una cantidad desorbitada respecto al sueldo que percibía como funcionario. Y es que, ha sido su pasión y constancia por el balón la que ha llevado a Rami a ser el líder de la defensa del Lille, club en el que permanecerá cedido hasta final de temporada.
El Valencia ha pagado al Lille seis millones de euros y el jugador firma hasta junio de 2015. El crecimiento profesional de Rami ha sido de vértigo y mucho le debe a la suerte. Si por las mañanas Rami trabajaba en el ayuntamiento de Frejus, por las tardes entrenaba en el equipo local que competía en el Campeonato Francés Aficionado. Ahí jugaba como centrocampista ofensivo, pero en 2006 y por la lesión de un compañero (Coulon), Rami empezó a jugar de central. Tres meses después de reinventarse, fichó por el Lille de la Ligue 1. Ayer, el francés se convirtió en el primer refuerzo del próximo proyecto del Valencia. "Estoy muy contento de cumplir el sueño de jugar en uno de los grandes equipos del fútbol europeo", afirmaba ayer a través de la página oficial del Valencia. "He cumplido una de las metas que todos los futbolistas persiguen. El Valencia es muy conocido en Francia", apuntaba. Sobre su nuevo club, Rami aseguró que le gusta "el proyecto, con futbolistas jóvenes y con ambición de hacer cosas grandes. Es un equipo que cada temporada aspira a estar en lo más alto". El francés, que hace unas semanas se reunió con Manuel Llorente para cerrar el contrato, recalca que desea "finalizar bien la temporada con el Lille, al que le debo mucho porque es el equipo donde he pasado gran parte de mi vida profesional, y a partir de julio darlo todo por mi nuevo equipo".
Rami, que acaba de cumplir 25 años, tiene doble nacionalidad, marroquí y francesa. Dicen de él que es un diamante en bruto. Y el central de moda en el fútbol galo. Su físico imponente (con una altura de 190 centímetros y 88 kilos de peso), contundencia e inteligencia táctica en su juego lo han convertido en un fijo en el esquema de Le Blanc en la selección francesa. Apodado Shrek por sus compañeros, el corso -nació en Bastia (Córcega)- ha sido elegido el jugador más sexy de la liga francesas y ha protagonizado numerosos calendarios exprimiendo al máximo su cuerpo.




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