La transcripción de la conversación mantenida por los tres protagonistas de esta historia, Vicente Soriano, Víctor Vicente Bravo y Rafael Blasco, aporta datos interesantes sobre la supuesta operación de compra del Valencia CF a cargo de la extraña empresa Inversiones Dalport SA.
Aquí exponemos algunos de los más interesantes.
La compra del 50,4% no es efectiva
Durante la conversación, Vicente Soriano afirma que «nosotros queremos hacer efectiva la compra de las acciones. Queremos entrar y una vez dentro hacer efectiva la inyección de capital con las garantías que Víctor Bravo nos ha hecho llegar. Afirma, pues, que la compra de las acciones de Juan Soler, Vicente Silla y el resto de accionistas no es efectiva. Según los datos de que dispone SUPER, esto es exactamente así.
El paquete acionarial por el 50,4% del Valencia CF se ha comprado con una cláusula resolutoria según la cual, si no se produce el pago en determinada fecha, la transacción es nula. Ninguno de los vendedores ha cobrado y, según han confirmado algunos de ellos, la fecha de vencimiento del compromiso es el próximo día 30 de julio.
Es posible incluso que esas acciones no puedan ejercer su derecho preferencial de compra en la ampliación de capital hasta que el pago esté confirmado.
Suscripción en la ampliación de capital
Víctor Vicente Bravo y la empresa Dalport no tenían ninguna intención de acudir a la ampliación de capital. De hecho, en el momento en que Soriano le dice «tienes el accionariado», Bravo contesta diciendo «pero en la tercera etapa, lo que yo he comprado aquí para tener la mitad del club...». Y lamentablemente aquí se corta la conversación en uno de los puntos más interesantes. ¿Estaba diciendo que él ha comprado una mayoría pero ahora para tener la mayoría tiene que poner más dinero? ¿Por qué en la tercera ´etapa´ y no en la primera?
En cualquier caso, la recomendación de Blasco es clara: Acudir a la primera ronda de la ampliación y «dar un paso definitivo para que la operación sea creíble».
La intención es llevar al VCF a bolsa y vender
Vicente Soriano aseguró durante su primera rueda de prensa que el grupo inversor viene con vocación de permanencia, pero esa permanencia parece tener fecha de caducidad. Víctor Vicente Bravo afirma durante esta conversación que «necesitamos que salgan bien los primeros pasos (...) y después al club lo metemos en bolsa y cotizamos. Y si después, dentro de cinco años, tenemos que vender, se hace. Estaremos aquí los próximos diez años».
Para entrar en bolsa, en efecto, necesitan acreditar cinco años sin pérdidas, para después cotizar y, en cinco años más, vender. Las palabras no dejan lugar a dudas, el grupo al que representa viene al Valencia exclusivamente a hacer negocio con los activos patrimoniales del club.
El papel de Bancaja y las instituciones
Las dudas que expresa supuestamente Rafael Blasco sobre la fiabilidad de Bancaja y su mal concepto de Manuel Llorente revelan que su postura está más cerca de Vicente Soriano y Dalport. Aún así, el conseller expresa las dudas que existen en las instituciones públicas valencianas con respecto a este proyecto, en especial las de la alcaldesa Rita Barberá. «La señora alcaldesa está en su derecho de saber qué pasa porque esto tiene una implicación muy fuerte.
Como ya ha habido varios intentos y no han sido, no le entra en la cabeza esta inversión de gran envergadura en este momento», dice. Llama la atención el intento de Soriano de «utilizar esta reunión, decir que hemos hablado con un miembro del Gobierno» y la respuesta de Blasco.
¿Están vendidas las parcelas de Mestalla?
Víctor Bravo no arroja demasiada luz sobre el asunto cuando dice que «las parcelas se van a vender», lo que parece indicar que todavía no están vendidas. Más frases interesantes, la de Blasco: «En esta vida, no siempre se puede tener materialmente el dinero». Que cada cual saque sus propias conclusiones.



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