
«No soy nadie». Manolo Llorente llega al Valencia tan estricto que hasta en las palabras se muestra austero. Es una manera de empezar a practicar la filosofía que le espera a partir de ahora al valencianismo. El que será hoy proclamado como presidente del club de Mestalla esquivó ayer a LAS PROVINCIAS cualquier desliz verbal que le dejara fuera del protocolario paso por la aprobación de la Junta de accionistas. En realidad, Llorente no acudirá a la Asamblea, al fin y al cabo ya había delegado sus 3.300 acciones precisamente al que se va a convertir en su mano derecha: Javier Gómez. Será esta tarde cuando seguramente se reúna el consejo y cuando él y su nuevo equipo de trabajo realicen su puesta de largo. La foto oficial tendrá poco que ver con la del antiguo consejo. Ahora prevalecen los que manejan la calculadora sobre los que se guían por el corazón. Vicente Silla, por ejemplo, representa con nobleza el espíritu de un perfil de directivo que 17 años después de su entrada en el club (lo hizo de la mano de Tuzón) ha sido triturado, con poco estilo, por las exigencias del guión.
Llorente y Gómez, en compañía de Andreu, toman el mando de la nave para desarrollar el plan de viabilidad del necesitado Valencia. Este trío va a cumplir fielmente las directrices. A principios de semana ya se había puesto en marcha la maquinaria para apartar del camino a Vicente Soriano, forzar a Juan Soler y cautivar a Llorente y su equipo. Porque, en definitiva, al actual máximo accionista (Soler) no le ha quedado otro remedio que claudicar en la imposición de Llorente, con quien rompió relaciones tiempo atrás. De hecho, Llorente -que pasó de consejero delegado a director general- cesó antes de ser destituido por un Soler al que le costó convivir con el amplio margen de maniobra -en lo bueno y en lo malo- que acumulaba el que será hoy máximo representante del Valencia. Lo hacía antes y lo hará ahora, aunque con un panorama mucho más complicado que antaño y bajo la vigilancia de Bancaja, principal acreedor del club.
Llorente trabajará cuesta arriba. Así lo marca el agujero económico, que le va a obligar a comerse el marrón de explicar a la grada de Mestalla la necesidad de dar salida a jugadores vitales. No le queda otro remedio tampoco. La ampliación de capital garantiza 92 millones de euros pero no la supervivencia eterna y menos aún cuando hay en nómina 35 futbolistas y Emery quiere hacer 6 fichajes. Hay que aligerar peso y, además, hacer caja. A Fernando Gómez le espera un curso difícil. En su primera experiencia, el equipo perdió el tren de la Champions.
Llorente y Gómez, en compañía de Andreu, toman el mando de la nave para desarrollar el plan de viabilidad del necesitado Valencia. Este trío va a cumplir fielmente las directrices. A principios de semana ya se había puesto en marcha la maquinaria para apartar del camino a Vicente Soriano, forzar a Juan Soler y cautivar a Llorente y su equipo. Porque, en definitiva, al actual máximo accionista (Soler) no le ha quedado otro remedio que claudicar en la imposición de Llorente, con quien rompió relaciones tiempo atrás. De hecho, Llorente -que pasó de consejero delegado a director general- cesó antes de ser destituido por un Soler al que le costó convivir con el amplio margen de maniobra -en lo bueno y en lo malo- que acumulaba el que será hoy máximo representante del Valencia. Lo hacía antes y lo hará ahora, aunque con un panorama mucho más complicado que antaño y bajo la vigilancia de Bancaja, principal acreedor del club.
Llorente trabajará cuesta arriba. Así lo marca el agujero económico, que le va a obligar a comerse el marrón de explicar a la grada de Mestalla la necesidad de dar salida a jugadores vitales. No le queda otro remedio tampoco. La ampliación de capital garantiza 92 millones de euros pero no la supervivencia eterna y menos aún cuando hay en nómina 35 futbolistas y Emery quiere hacer 6 fichajes. Hay que aligerar peso y, además, hacer caja. A Fernando Gómez le espera un curso difícil. En su primera experiencia, el equipo perdió el tren de la Champions.



2 comentarios:
este viene con la calculadora en la mano, le llamaban, dicen, "el recortes", pero pregunto yo es cierto que se va a poner un sueldo como ya lo tuvo cuando estuvo aqui???porque creo que ls rebajas deben ser para todos....
Se lo trasladare a Paquito tu pregunta, a mi el único que me suena de Presi con sueldo fue Paco Roig, ese seguro, pero Llorente si era empleado me imagino que lo tendria...tal como Fernando Gomez Colomer que tambien cobra, seguro que^Paquito se acuerda de la cantidad, yo se la dije , pero es que paso de historias raras, cuidate wapisima.-
Publicar un comentario