El Valencia C.F puede cambiar de dueño en cuestión de días. Un empresario, de momento en el anonimato y presumiblemente extranjero, está interesado en hacerse con la propiedad del club, a pesar de los casi 600 millones de euros de deuda acumulada, de que las obras del futuro estadio están paralizadas y de que el panorama, con el equipo fuera de la Champions League, se presenta lleno de nubarrones.
El consejero Vicente Silla ha asumido el mando de las operaciones. Conscientes de que la pretendida ampliación de capital que encabeza el plan de viabilidad de Javier Gómez acarreará una inevitable devaluación de sus títulos, los grandes propietarios del club pasan a la acción. Silla se reunió ayer con uno de ellos, Carlo Cicchella, y le anticipó el cambio de rumbo que se avecina.
Ambos permanecieron reunidos por espacio de media hora, aproximadamente, en lo que fue una primera toma de contacto a la que seguirá al menos una más en los próximos días. Vicente Silla hizo saber a Carlo Cicchella el nuevo panorama que se vislumbra en el horizonte y, de cara a lograr el objetivo que se persigue, le interrogó acerca de si estaría dispuesto a vender su importante paquete de acciones, que consta de 2.040 títulos.
Silla informó a Cicchella de que existe un inversor «dispuesto a comprar la mayoría accionarial del Valencia y las parcelas de Mestalla», tal como confirmó anoche a LAS PROVINCIAS el que fuera en su día consejero y vicepresidente valencianista. Cicchella, al mismo tiempo, se mostró partidario de vender sus acciones, siempre y cuando la operación le genere la suficiente confianza.
Cicchella, receptivo
«Si el comprador es serio, yo estaría dispuesto a desprenderme de ellas», aseguró Cicchella, mientras desveló también que, en su reunión con Silla, «en ningún momento se habló de precio». El ex dirigente del club confirmó asimismo que han quedado «en volver a hablar».
Carlo Cicchella mostraba, pese a todo, un buen número de dudas sobre la revelación que le hizo Vicente Silla. «Yo no lo veo con la misma seguridad que lo ve él», dijo en alusión al actual consejero de la entidad blanquinegra. El sinfín de empresas e inversores que en los últimos meses han llamado a la puerta de Juan Soler sin que ninguna operación haya cuajado genera recelos en Cicchella. «A mí, personalmente, me parece una historia más de las muchas que ha habido en los últimos años, pero tampoco puedo descartar que esta vez vaya en serio. No lo sé, habrá que esperar».
Para culminar la presumible venta del club, el primer paso ineludible es concentrar el 51% del accionariado. Y con la suma de los títulos de Soler y Soriano no bastaría. Entre ellos dos alcanzan el 47%, por lo que es necesaria la adhesión a esta iniciativa de varios de los accionistas situados en un segundo escalafón, entre los que se puede citar a Manuel Llorente, el propio Carlo Cicchella, José Peris Frígola o Vicente Alegre.
A algunos de estos, entre ellos el presidente del Pamesa, todavía no se les ha consultado sobre su disposición a vender los títulos que poseen. Tampoco es necesario alcanzar acuerdos con todos para llegar a ese pretendido 51% que evitaría la ampliación de capital, medida que supondría un bálsamo para el club pero toda una amenaza para el bolsillo de los grandes accionistas.
En su proyecto para aglutinar el mayor número de títulos posible, Vicente Silla no sólo se dirigió ayer a Cicchella. En una intensa jornada, el veterano consejero compró 90 acciones a su ex compañero Joaquín Serrano, al precio de 600 euros por unidad. Todo un indicio de que la ampliación puede venirse abajo, ya que no tiene lógica pagar tal cantidad por títulos que en poco tiempo valdrían 48 euros.
Mientras tanto, en pleno maremágnum, hoy está prevista una reunión del consejo de administración del Valencia, convocada de manera atípica, no a través del procedimiento oficial, como mandan los estatutos, con cuarenta y ocho horas de antelación. No obstante, los propios consejeros restan importancia a la forma, puesto que se ha utilizado del mismo modo en otras oportunidades.
A pesar de que ninguna de las fuentes valencianistas consultadas confirmaron tal posibilidad, durante las últimas horas se ha venido especulando con la posibilidad de que en la reunión de hoy Vicente Soriano pudiera solicitar al consejo de administración autorización para cerrar la venta de las parcelas de Mestalla, después de que en su día la recibiera para retomar las negociaciones, como informó LAS PROVINCIAS.
El 'retorno' de Soriano
Si Soriano consiguiera vender la actual superficie de Mestalla reforzaría su posición al frente del club, sin descartarse la opción de que Vicente Silla ascendiera un peldaño dentro del grupo rector de la entidad para convertirse en nuevo vicepresidente. Sería el premio a su labor de intermediación para aglutinar a los grandes accionistas. Sin embargo, las informaciones que giran alrededor del Valencia alcanzan ya cualquier magnitud.
De hecho, ahora mismo todo escenario es posible, ya que si Soriano recupera el control del Valencia el futuro de Fernando Gómez, actual vicepresidente, se vería seriamente amenazado.
Otras fuentes llegaban a asegurar durante la jornada de ayer que ya existe un acuerdo entre Vicente Soriano y Juan Soler, los dos máximos accionistas de la sociedad, merced al cual el actual presidente se haría con el paquete accionarial del constructor por una cantidad de 30 millones de euros, aproximadamente.
Juan Soler estaría dispuesto a vender a pesar de la más que considerable rebaja en el precio, pues siempre ha venido manifestando a quien se acercaba a él con el talonario en la mano que su paquete de acciones del Valencia vale unos 70 millones de euros. Sin embargo, ante el riesgo de que los títulos se conviertan en baratijas tras la pretendida ampliación de capital, el ex presidente optaría por desprenderse de ellos, aunque sea a costa de perder una importante cantidad económica.
El consejero Vicente Silla ha asumido el mando de las operaciones. Conscientes de que la pretendida ampliación de capital que encabeza el plan de viabilidad de Javier Gómez acarreará una inevitable devaluación de sus títulos, los grandes propietarios del club pasan a la acción. Silla se reunió ayer con uno de ellos, Carlo Cicchella, y le anticipó el cambio de rumbo que se avecina.
Ambos permanecieron reunidos por espacio de media hora, aproximadamente, en lo que fue una primera toma de contacto a la que seguirá al menos una más en los próximos días. Vicente Silla hizo saber a Carlo Cicchella el nuevo panorama que se vislumbra en el horizonte y, de cara a lograr el objetivo que se persigue, le interrogó acerca de si estaría dispuesto a vender su importante paquete de acciones, que consta de 2.040 títulos.
Silla informó a Cicchella de que existe un inversor «dispuesto a comprar la mayoría accionarial del Valencia y las parcelas de Mestalla», tal como confirmó anoche a LAS PROVINCIAS el que fuera en su día consejero y vicepresidente valencianista. Cicchella, al mismo tiempo, se mostró partidario de vender sus acciones, siempre y cuando la operación le genere la suficiente confianza.
Cicchella, receptivo
«Si el comprador es serio, yo estaría dispuesto a desprenderme de ellas», aseguró Cicchella, mientras desveló también que, en su reunión con Silla, «en ningún momento se habló de precio». El ex dirigente del club confirmó asimismo que han quedado «en volver a hablar».
Carlo Cicchella mostraba, pese a todo, un buen número de dudas sobre la revelación que le hizo Vicente Silla. «Yo no lo veo con la misma seguridad que lo ve él», dijo en alusión al actual consejero de la entidad blanquinegra. El sinfín de empresas e inversores que en los últimos meses han llamado a la puerta de Juan Soler sin que ninguna operación haya cuajado genera recelos en Cicchella. «A mí, personalmente, me parece una historia más de las muchas que ha habido en los últimos años, pero tampoco puedo descartar que esta vez vaya en serio. No lo sé, habrá que esperar».
Para culminar la presumible venta del club, el primer paso ineludible es concentrar el 51% del accionariado. Y con la suma de los títulos de Soler y Soriano no bastaría. Entre ellos dos alcanzan el 47%, por lo que es necesaria la adhesión a esta iniciativa de varios de los accionistas situados en un segundo escalafón, entre los que se puede citar a Manuel Llorente, el propio Carlo Cicchella, José Peris Frígola o Vicente Alegre.
A algunos de estos, entre ellos el presidente del Pamesa, todavía no se les ha consultado sobre su disposición a vender los títulos que poseen. Tampoco es necesario alcanzar acuerdos con todos para llegar a ese pretendido 51% que evitaría la ampliación de capital, medida que supondría un bálsamo para el club pero toda una amenaza para el bolsillo de los grandes accionistas.
En su proyecto para aglutinar el mayor número de títulos posible, Vicente Silla no sólo se dirigió ayer a Cicchella. En una intensa jornada, el veterano consejero compró 90 acciones a su ex compañero Joaquín Serrano, al precio de 600 euros por unidad. Todo un indicio de que la ampliación puede venirse abajo, ya que no tiene lógica pagar tal cantidad por títulos que en poco tiempo valdrían 48 euros.
Mientras tanto, en pleno maremágnum, hoy está prevista una reunión del consejo de administración del Valencia, convocada de manera atípica, no a través del procedimiento oficial, como mandan los estatutos, con cuarenta y ocho horas de antelación. No obstante, los propios consejeros restan importancia a la forma, puesto que se ha utilizado del mismo modo en otras oportunidades.
A pesar de que ninguna de las fuentes valencianistas consultadas confirmaron tal posibilidad, durante las últimas horas se ha venido especulando con la posibilidad de que en la reunión de hoy Vicente Soriano pudiera solicitar al consejo de administración autorización para cerrar la venta de las parcelas de Mestalla, después de que en su día la recibiera para retomar las negociaciones, como informó LAS PROVINCIAS.
El 'retorno' de Soriano
Si Soriano consiguiera vender la actual superficie de Mestalla reforzaría su posición al frente del club, sin descartarse la opción de que Vicente Silla ascendiera un peldaño dentro del grupo rector de la entidad para convertirse en nuevo vicepresidente. Sería el premio a su labor de intermediación para aglutinar a los grandes accionistas. Sin embargo, las informaciones que giran alrededor del Valencia alcanzan ya cualquier magnitud.
De hecho, ahora mismo todo escenario es posible, ya que si Soriano recupera el control del Valencia el futuro de Fernando Gómez, actual vicepresidente, se vería seriamente amenazado.
Otras fuentes llegaban a asegurar durante la jornada de ayer que ya existe un acuerdo entre Vicente Soriano y Juan Soler, los dos máximos accionistas de la sociedad, merced al cual el actual presidente se haría con el paquete accionarial del constructor por una cantidad de 30 millones de euros, aproximadamente.
Juan Soler estaría dispuesto a vender a pesar de la más que considerable rebaja en el precio, pues siempre ha venido manifestando a quien se acercaba a él con el talonario en la mano que su paquete de acciones del Valencia vale unos 70 millones de euros. Sin embargo, ante el riesgo de que los títulos se conviertan en baratijas tras la pretendida ampliación de capital, el ex presidente optaría por desprenderse de ellos, aunque sea a costa de perder una importante cantidad económica.



No hay comentarios:
Publicar un comentario