El partido del pasado domingo en el Vicente Calderón, calificado de 'final' por los contendientes, sólo lo afrontó como tal el Atlético de Madrid. Para el Valencia C.F. fue un encuentro más como visitante, en el que hizo gala de los mismos defectos que en otros precedentes. Los de Emery salieron a no perder, en lugar de hacerlo a ganar, y regresaron a casa de vacío, que es lo que suele ocurrir casi siempre cuando se afronta con la predisposición citada. La indolencia de un equipo que acabó roto, partido en dos y a merced de un rival que no es nada del otro mundo, puede costar muy cara. Al club y a la propia plantilla de futbolistas, en lo económico; y a una afición inasequible al desaliento, en lo deportivo.
La derrota del Calderón -justa aunque merced a un penalti inexistente-, ha echado al Valencia fuera de los puestos de Champions. Si los resultados de las dos jornadas que quedan no lo remedian, el equipo no estará la próxima campaña entre los grandes del continente y lanzará por la borda la posibilidad de que la entidad pueda asegurarse el ingreso de un mínimo de ocho millones de euros.
Dicha cantidad es la que le quedaría neta al Valencia por disputar únicamente la primera liguilla de grupos -salvada la eliminatoria previa que juega el cuarto clasificado-. una vez descontados gastos y primas a los futbolistas. La delicada situación económica que atraviesa el club bien valía el esfuerzo. Pero, ni así.
Y no es la primera vez que el Valencia falla esta temporada en las citas clave, cuando toca dar la cara y conseguir un objetivo. Llueve sobre mojado. El equipo ha defraudado en la Supercopa de España, ante el Real Madrid. En la Copa del Rey, frente al Sevilla. En la Copa de la UEFA, con el Dinamo de Kiev como rival. Y el pasado domingo, en Madrid.
En todos los casos al Valencia le bastaba un empate para obtener premio. Hubiera ganado la Supercopa en el Bernabéu (3-2 y 4-2); habría eliminado al Sevilla en el Pizjuán (3-2 y 2-1), mientras que en el torneo continental, tras empatar a un gol en Kiev, era suficiente una igualada sin goles en Mestalla, pero esta fue a dos tantos. Y en el duelo del Vicente Calderón un desenlace en tablas le hubiera mantenido en la cuarta posición que ocupaba. Lo dicho, ha fallado siempre que hubo un objetivo alto en juego.
Ahora llega el duelo regional, que puede ser dramático para Villarreal y Valencia, ambos a dos puntos del Atlético. Un empate en El Madrigal y un triunfo rojiblanco en San Mamés dejaría a los dos sin opciones de Champions. Si los del Calderón empatan o pierden, se decidirá en la última jornada. La diferencia particular de goles beneficia al Atlético ante el Villarreal y al Valencia frente al Atlético, a falta del derbi del sábado. En un triple empate el beneficiado provisional es el Atlético.
La derrota del Calderón -justa aunque merced a un penalti inexistente-, ha echado al Valencia fuera de los puestos de Champions. Si los resultados de las dos jornadas que quedan no lo remedian, el equipo no estará la próxima campaña entre los grandes del continente y lanzará por la borda la posibilidad de que la entidad pueda asegurarse el ingreso de un mínimo de ocho millones de euros.
Dicha cantidad es la que le quedaría neta al Valencia por disputar únicamente la primera liguilla de grupos -salvada la eliminatoria previa que juega el cuarto clasificado-. una vez descontados gastos y primas a los futbolistas. La delicada situación económica que atraviesa el club bien valía el esfuerzo. Pero, ni así.
Y no es la primera vez que el Valencia falla esta temporada en las citas clave, cuando toca dar la cara y conseguir un objetivo. Llueve sobre mojado. El equipo ha defraudado en la Supercopa de España, ante el Real Madrid. En la Copa del Rey, frente al Sevilla. En la Copa de la UEFA, con el Dinamo de Kiev como rival. Y el pasado domingo, en Madrid.
En todos los casos al Valencia le bastaba un empate para obtener premio. Hubiera ganado la Supercopa en el Bernabéu (3-2 y 4-2); habría eliminado al Sevilla en el Pizjuán (3-2 y 2-1), mientras que en el torneo continental, tras empatar a un gol en Kiev, era suficiente una igualada sin goles en Mestalla, pero esta fue a dos tantos. Y en el duelo del Vicente Calderón un desenlace en tablas le hubiera mantenido en la cuarta posición que ocupaba. Lo dicho, ha fallado siempre que hubo un objetivo alto en juego.
Ahora llega el duelo regional, que puede ser dramático para Villarreal y Valencia, ambos a dos puntos del Atlético. Un empate en El Madrigal y un triunfo rojiblanco en San Mamés dejaría a los dos sin opciones de Champions. Si los del Calderón empatan o pierden, se decidirá en la última jornada. La diferencia particular de goles beneficia al Atlético ante el Villarreal y al Valencia frente al Atlético, a falta del derbi del sábado. En un triple empate el beneficiado provisional es el Atlético.



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