La Unión Temporal de Empresas ha llegado a un acuerdo con el Valencia tras una reunión mantenida ayer. El Valencia alcanza las Navidades con los deberes hechos, tanto en la parcela deportiva como en la institucional. Acabar el Nuevo Mestalla es fundamental para la superviviencia del club, y para poder finalizar las obras era necesario desbloquear el "impasse" existente entre el club y la UTE (Unión Temporal de Empresas), formada por FCC y Bertolín y que se vio obligada a paralizar las obras el pasado mes de febrero debido a los impagos por parte del club ché.
Ayer por la noche ambas partes mantuvieron una cena en la que acercaron posturas. La UTE, que hace un mes rechazó una propuesta de recibir 12 millones de euros en metálico y el resto del dinero adeudado (36 millones) abonado a plazos, vio con buenos ojos la nueva oferta del Valencia, que ronda los 15 millones de euros en metálico.
Este acuerdo, que todavía no se ha oficializado, llega gracias a que ambas partes han cedido en sus pretensiones iniciales. Los dos salen ganando: la UTE, con más dinero en líquido y de manera inmediata; el Valencia, con un calendario de pagos más flexible para los 33 millones restantes. Con el respaldo financiero de Bancaja en toda la operación, finales de enero es la fecha señalada para que las obras vuelvan a ponerse en marcha. Entonces el principal objetivo será elevar a cota cero (a nivel de la calle) las obras del estadio en la zona recayente a la Dama Ibérica, donde el nuevo estadio tendrá el acceso principal. Hay que apuntar que el Nuevo Mestalla tiene una gran parte de su estructura bajo tierra.
Cuando finalice esta fase, será el momento de dar el siguiente paso. El Valencia necesita imperiosamente ahorrar costes en la construcción, al tiempo que es muy urgente finalizar los trabajos cuanto antes para que se puedan disputar partidos en el campo y se comiencen a generar ingresos. Por su parte, la UTE espera que el club tenga definido un plan de financiación y un calendario de pagos lo suficientemente fiable como para poder finalizar los trabajos, en septiembre de 2011, sin ningún contratiempo más de importancia.
Ayer por la noche ambas partes mantuvieron una cena en la que acercaron posturas. La UTE, que hace un mes rechazó una propuesta de recibir 12 millones de euros en metálico y el resto del dinero adeudado (36 millones) abonado a plazos, vio con buenos ojos la nueva oferta del Valencia, que ronda los 15 millones de euros en metálico.
Este acuerdo, que todavía no se ha oficializado, llega gracias a que ambas partes han cedido en sus pretensiones iniciales. Los dos salen ganando: la UTE, con más dinero en líquido y de manera inmediata; el Valencia, con un calendario de pagos más flexible para los 33 millones restantes. Con el respaldo financiero de Bancaja en toda la operación, finales de enero es la fecha señalada para que las obras vuelvan a ponerse en marcha. Entonces el principal objetivo será elevar a cota cero (a nivel de la calle) las obras del estadio en la zona recayente a la Dama Ibérica, donde el nuevo estadio tendrá el acceso principal. Hay que apuntar que el Nuevo Mestalla tiene una gran parte de su estructura bajo tierra.
Cuando finalice esta fase, será el momento de dar el siguiente paso. El Valencia necesita imperiosamente ahorrar costes en la construcción, al tiempo que es muy urgente finalizar los trabajos cuanto antes para que se puedan disputar partidos en el campo y se comiencen a generar ingresos. Por su parte, la UTE espera que el club tenga definido un plan de financiación y un calendario de pagos lo suficientemente fiable como para poder finalizar los trabajos, en septiembre de 2011, sin ningún contratiempo más de importancia.



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